Enclos Bearnais

Antigua granja con su patio interior, su establo, su pocilga, sus graneros, su huerta y su vergel, rodeada por un murete en piedras del Gave pirenaico que le preserva su intimidad siendo imbricada en las casas del pueblo. Le dimos hoy una nueva misión:

•La pocilga guarda las bicicletas puestas a disposición de los huéspedes

•Los graneros albergan los talleres de mercadillo (antigüedades)
•El patio interior, en guijarros “espalda de gato”, proporciona un rincón íntimo y de carácter
•Con buen tiempo la terraza permite a los huéspedes desayunar y cenar con vista sobre los Pirineos.
•La huerta se transformó en jardín donde es muy agradable reposarse

Típica casa bearnesa de 1756 con su tejado en sombrero de guardia y sus paredes de piedra del País, ha sido totalmente renovada en 2013, en un espíritu a la vez auténtico y contemporáneo:

•El bajo que abre su pared de piedras sobre el patio interior
•Arthur que acoge a nuestros huéspedes de su alcoba de origen
•El bar y la cocina, favoreciendo los intercambios amistosos
•La escalera metal y madera, añadiendole una tecla ‘loft’ al conjunto